Agosto, 2016.

Rossana Muga Gonzáles[1] y Manuel Ramos-Kuri.[2]
Centro de Investigación Social Avanzada. CISAV.
Querétaro, México.

 

La aparición inesperada del virus Zika, casi desconocido hasta la actual epidemia de Brasil del 2015, ha puesto a prueba los sistemas sanitarios y, so pretexto de este acontecimiento, representantes de la OEA y la ONU plantearon la práctica del aborto como medida de salud pública y de derechos humanos en el tratamiento de los efectos de este virus; según analizaremos más adelante.

El desarrollo de juegos Olímpicos en Brasil para el mes de Agosto, ha urgido a las autoridades sanitarias a tomar decisiones prontas, pues podría ser la primera ocasión en reunirse simultáneamente representantes de más de 200 federaciones, coincidiendo con una epidemia, que podría crear una pandemia a nivel mundial. En este ensayo analizaremos todos estos elementos comenzando por el punto central, en torno al virus Zika.

Situación de la epidemia de virus Zika y microcefalia en Latinoamérica.

Aunque los primeros brotes de fiebre con salpullido en Brasil, que ya sugerían infección por el virus Zika se reportaron en diciembre de 2014, hasta abril del 2015 se confirmó por diagnóstico molecular el primer caso. La infección se expandió a lo largo de toda Latinoamérica, pero lo más preocupante, más que la epidemia por Zika, han sido los reportes de microcefalia en bebés nacidos de mujeres con infección contraída en el primer trimestre del embarazo. El problema alcanzó su máximo nivel en enero del 2016 cuando un reporte del Ministerio de Salud estimó que se presentarían más de 3,500 casos de microcefalia en Brasil.[3]

Aunque este reporte creó gran alarma, varios indicadores sugieren ya que el índice de microcefalia entre pacientes durante el primer trimestre de embarazo con infección por virus Zika es bajo, en primer lugar porque se pudo constatar que de los 3,500 casos previstos, sólo hubo 574 casos de microcefalia en el último año en todo Brasil.[4]

Sin embargo, un estudio reciente sobre la epidemia de Brasil por Michael A. Johansson, [5] deja todavía un margen amplio entre 0.87% y 13.2% de posibilidades de relación entre Zika y microcefalia para mujeres infectadas durante el primer trimestre del embarazo. Aunque este valor no podrá precisarse sino hasta que se tenga el índice real de la infección por virus Zika en la población de Brasil, todo hace pensar que son los valores alrededor del uno por ciento. Dos estudios así lo sugieren: el principal es el de la epidemia en Polinesia Francesa de 2007, el cual demostró que sólo el 1% de pacientes embarazadas e infectadas durante el primer trimestre tuvieron un bebé con microcefalia, es importante mencionar que en la Polinesia Francesa, por tratarse de una población cerrada, se hizo un análisis detallado de la microcefalia y de la incidencia del virus en la población.

Daño encefálico por Zika vs. otros virus.

Es importante comparar el daño prenatal por virus Zika con el de otros virus que causan encefalitis en etapa embrionaria. Que corresponde a 38% mujeres embarazadas que cursan con rubeola, durante el primer trimestre del embarazo o el 13% de las pacientes que cursan con Citomegalovirus, un tipo de virus herpes.

a) Polinesia Francesa[6] 1.0%
b) Brasil 0.87 – 13.2%
c) Rubeola 38 %
d) Citomegalovirus 13%

 Tabla II. Comparación de daño neural y microcefalia entre virus Zika y otras infecciones virales.

Aunque el trabajo de Joahannson aún estima que la epidemia en Brasil podría tener entre 0.87 y 13.2% de microcefalia, el bajo porcentaje de 1% en la Polinesia Francesa, sugiere que el porcentaje en Brasil será también bajo.

La respuesta biopolítica.

A pesar de la evidencia científica en torno a las causas y posibles complicaciones relacionadas con el virus del Zika, esta lamentable situación de emergencia sanitaria ha sido aprovechada por algunos representantes de organismos internacionales para promover una agenda ideologizada en torno al aborto como medida de salud pública.

Así, el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Zeid Ra’ad Al Hussein, afirmó[7] que ante la alerta despertada como consecuencia de la expansión del virus Zika y con el afán de tomar medidas de salud pública que protejan ampliamente los derechos humanos, había que revisar, modificar o derogar cualquier práctica estatal restrictiva en el acceso de las mujeres a los servicios de salud sexual y reproductiva, entre los que incluye la anticoncepción (también, la de emergencia), cuidados de salud materna y servicios de aborto seguro en cualquier circunstancia.

Un discurso similar es el presentado por Luis Almagro Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que en comunicado de prensa señala: “…en este contexto, frente a la probabilidad incrementada en situaciones concretas de infección prenatal por Zika, sería justificable la interrupción legal del embarazo, por el riesgo para la vida de la mujer desde la perspectiva de su dignidad, sus condiciones materiales de vida y existencia, pero sobre todo, por su capacidad de decisor autónoma sobre su vida y salud y sobre el futuro de su descendencia y núcleo familiar“[8]. Lo primero a comentar de este discurso es que la infección de virus Zika durante el embarazo, no conlleva riesgo materno, sólo lleva riesgo al embrión por nacer.

El comunicado oficial[9] de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más sensato, se centra en los aspecto médico-biológicos del virus del Zika y las medidas de protección desde el ámbito sanitario. Aunado a ello, admite que no está del todo bien comprobada la relación entre la infección con el virus del Zika durante el embarazo y la posibilidad de microcefalia en el bebé, promueve la coordinación de esfuerzos internacionales para contrarrestar los efectos de dicho virus e investigar otras posibles complicaciones que pueda generar en el embarazo .

Del mismo modo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha instado a los ciudadanos para que “(…) pidan a sus gobiernos que aseguren que todas las personas tengan acceso a, y estén cubiertos por un sistema de salud bien financiado y bien organizado, que les ofrezca servicios de calidad e integrales, basado en un enfoque de atención primaria, y que sea lo suficientemente resiliente como para resistir los potenciales embates que pueden resultar de las emergencias de salud, epidemias de gran escala y desastres”[10].

Las propuestas de Luis Almagro y Zeid Ra’ad Al Hussein representantes de la OEA y ONU respectivamente, tienen el mismo error de origen: no hacen mención a la situación epidemiológica, virológica, ni sanitaria, sino directamente intentan promover el aborto como supuesta solución a la emergencia sanitaria.

La solución al problema del virus Zika es multidisciplinaria. La Salud Pública requiere eliminar el vector; la Virología tiene la tarea de crear una vacuna efectiva, y la Biotecnología tiene el reto de inventar métodos de diagnóstico sencillos, económicos y asequibles. Finalmente, la Epidemiología debe determinar la magnitud real de la epidemia y de la infección del embrión por el virus.

La aplicación del aborto como única medida sanitaria, no tiene ninguna incidencia sobre la epidemia ni la transmisión del virus. El primer defecto de fondo de los diplomáticos es que presentan una solución eugenésica, buscando resolver un problema médico eliminando al paciente en lugar de eliminar la enfermedad; pero también muestran una visión sesgada, que no ayudaría a erradicar al virus ni resolver un problema sanitario, sino promover una agenda ideologizada a favor del aborto.

Conclusiones. Afortunadamente los datos epidemiológicos ya sugieren que la microcefalia secundaria al virus Zika es un problema de una magnitud bastante menor a la calculada inicialmente. En cuanto los Juegos Olímpicos, y también afortunadamente, la epidemia se detectó desde el año pasado, lo que ha dado un tiempo mínimo para tomar medidas preventivas de erradicación del mosquito Aedes Egypti que eliminaría prácticamente el riesgo entre los deportistas. Acerca de a la opinión de los dos diplomáticos de la ONU y OEA, de promover el aborto ante la epidemia del virus Zika, sin aportar elementos médicos ni biológicos, muestra un análisis sumamente superficial e interesado, que lo menos que podemos es calificarlo de lamentable. Caso contrario la OMS y OPS han hecho análisis y sugerencias mucho más atinadas, donde además ni siquiera se menciona el aborto como solución. Finalmente diremos que aunque el índice de microcefalia es bajo, y como dice la OMS requiere aún de una demostración más cabal de la relación causa efecto, se requiere una respuesta real y efectiva a la presente epidemia por virus Zika: en especial urge una vacuna, la cual ya está trabajando Brasil, pero convendría que se sumaran esfuerzos por otros países y la misma OMS y OPS, se requiere también erradicar el mosquito Aedes, prevenir su picadura y seguimiento de mujeres embarazadas en zonas endémicas.

 


[1] Profesora – Investigadora de la División de Estudios de Género y Familia del Centro de Investigación Social Avanzada (México). Abogada, docente universitaria y consultora para organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil en temas de derechos humanos, género y familia. E-mail: rossana.muga@cisav.org

[2] Actualmente Profesor-Investigador de la División de Bioética del CISAV. Médico Cirujano por la UNAM Estudios de Doctorado en Ciencias Biomédicas (en genética molecular) por la UNAM, fundador de la Escuela de Medicina de la Universidad Panamericana, México. E mail: manuel.ramos@cisav.org 

[3]De Oliveira WK, Cortez-Escalante J, De Oliveira WTGH, do Carmo GMI, Henriques CMP, Coelho GE, de França GVA. Aumento de informes sobre la prevalencia de microcefalia en bebés nacidos de mujeres que viven en áreas con casos de transmisión del virus del Zika confirmados durante el primer trimestre de embarazo- Brasi, 2015. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Semanal / 11 de marzo del 2016 / 65(9);242-247. Consultado el 12 de julio de 2016, en: http://espanol.cdc.gov/enes/mmwr/volumes/65/wr/mm6509e2.htm

[4] Loc. Cit.

[5] Johansson, MA, Mier-y-Teran-Romero L, Reefhuis J, Gilboa SM and SandHills. Zika and the Risk of Microcephaly. New England Journal of Medicine. May 25, 2016 DOI: 10.1056/NEJMp1605367

[6] Cauchemez. Op cit (6)

[7] Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos. Comunicado del 05 de febrero de 2016. Upholding women’s human rights essential to Zika response – Zeid . En: http://www.ohchr.org/en/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=17014&LangID=E (Consultado el 10 de marzo de 2016).

[8] Declaración del Secretario General de la OEA sobre la Epidema del virus Zika. Comunicado del 26 de abril de 2016. En: http://www.oas.org/es/centro_noticias/comunicado_prensa.asp?sCodigo=C-051/16  (Consultado el 19 de mayo de 2016).

[9] Organización Mundial de la Salud. Comunicado del 01 de febrero de 2016 WHO Director-General summarizes the outcome of the Emergency Committee regarding clusters of microcephaly and Guillain-Barré syndrome. En: http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2016/emergency-committee-zika-microcephaly/en/  (Consultado el 10 de marzo de 2016).

[10] Organización Panamericana de la Salud. Comunicado del 07 de abril de 2016 At OAS, PAHO Director urges governments to prepare for future epidemics by investing more in health. En: http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=11903%3Apaho-director-urges-governments-to-prepare-for-epidemics&catid=1443%3Aweb-bulletins&Itemid=135&lang=es (Consultado el 19 de mayo de 2016).