Por Erman Tejeda Barbarito[1]

BREVE RESEÑA DE PARAGUAY

La historia del Paraguay se ha caracterizado por el conflicto y el aislamiento en su relación con los países vecinos. En repetidas oportunidades, los paraguayos han sabido salir adelante sin ayuda de los mismos, y eso les ha llevado a ser un pueblo con una fuerte cultura y una arraigada identidad nacional.

En relación a la culturización del país, como consecuencia de muchos años de guerra sumadas a las condiciones de pobreza y poca educación, dichas circunstancias han contribuído a que en Paraguay exista un problema serio de incesto y abusos a menores por parte de varones cercanos a la familia (padrastros, vecinos, etc.). Dicha falta de educación ha ocasionado que la edad en la que la población comienza a tener una vida sexual activa es muy baja. En este sentido, el Ministerio de Salud de este país confirma que es el segundo país de América del Sur con tasa más alta de embarazos adolescentes.[2] Esta situación no es nueva, lo cual no justifica la falta de atención que se ha dado al problema.

En el marco Internacional, la Organización Mundial de la Salud establece un cierto imperativo a fin de dar cumplimiento al punto número 5-B[3] de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (“El acceso universal a la salud reproductiva) y manda a las organizaciones internacionales: “Acabar con la pandemia silenciosa del aborto inseguro. [Este objetivo] es un imperativo urgente para la salud pública y los derechos humanos”..[4] Así, como se mostrará en este informe, las organizaciones internacionales ejercen presiones para que el aborto legal sea una realidad.

BASES LEGALES

Paraguay, como la mayoría de los países Lationamericanos reconoce el derecho a la vida desde la concepción en el seno materno. Así, el Artículo 4 de la Constitución Nacional establece que: “El derecho a la vida es inherente a la persona humana. Se garantiza su protección, en general, desde la concepción (…).[5] En el mismo sentido, en el Capítulo IV de los derechos de la familia, en su artículo 54 in fine enuncia: “(…) Los derechos del niño, en caso de conflicto, tienen carácter prevaleciente.”[6]

En el año 1969 mediante la firma de la Convención de Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica), el estado paraguayo se obligó mediante el artículo 1 a respetar los derechos de toda persona. En la misma convención se establece que “para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano.”[7] La obligación de proteger el derecho a la vida para los países miembros que se desprende de esta Convención la encontramos en su artículo 4.1, que textualmente dicta “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente.” [8]

El artículo 137 de la Constitución Nacional establece la jerarquía del derecho positivo paraguayo, que resulta claro e indiscutible: 1) Constitución Nacional. 2) Tratados, convenios y acuerdos internacionales aprobados y ratificados. 3) Leyes dictadas por el Congreso. 4) Otras disposiciones jurídicas de inferior jerarquía (entiéndase, disposiciones administrativas).

Por último, la ley paraguaya define al niño como la persona menor de 18 años, y dado que el concebido es un ser humano, y este a su vez es persona, su derecho a vivir está protegido y el Estado de Paraguay se encuentra obligado a respetar y garantizar este derecho.

HECHOS

El 21 de abril de 2015 salió a luz pública el caso del embarazo de una niña de 10 años –se le nombró Mainumby, que significa Mariposa en idioma guaraní, ya que por ser menor su nombre no puede hacerse público-, y Amnistía Internacional comenzó una campaña mediática para darlo a conocer.

La niña de 10 años fue víctima de abusos reitereados por parte de su padrastro. Su madre, es madre soltera de 3 niños y trabajaba como cocinera en una casa de familia. En 2014 la madre denunció por abusos al mencionado hombre, lo cual dio inicio a una investigación por parte del Ministerio Público para determinar las veracidad de las acusaciones. Dicha investigación finalizó en una desestimación de la causa.[9]

A principios de abril de 2015, la madre de la niña la llevó al hospital de su localidad para que la evalúen por un crecimiento anormal del abdomen. Luego de un mal diagnóstico, finalmente se determinó que la niña estaba embarazada de 21 semanas.

De inmediato se dictó orden de captura para el padrastro de la niña, principal sospechoso de los abusos, quien guarda prisión preventiva y está imputado del delito de abuso sexual a niños. La madre de la niña, fue contenida y ayudada con apoyo psicológico y legal, aunque fue restringida de su libertad para facilitar la investigación del caso y se le imputó por complicidad y violación del deber de cuidado de la menor.

Amnistía Internacional junto con el Comité de América Latina y El Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer –CLADEM- (dos organizaciones no gubernamentales), tomaron cartas en el asuntonaci ofreciéndole ayuda y asesoría legal a la madre de la menor, a fin de solicitar la interrupción del embarazo de su hija[10]. También en esa oportunidad se auto adjudicaron la defensa de la madre, a pesar de que la misma ya contaba con un defensor.

El 11 de mayo, un grupo de expertos independientes de la ONU, actuando a título personal, sin haber mediado solicitud alguna de información, hicieron unas declaraciones en las que se pone en entredicho la capacidad del Estado paraguayo para salvaguardar la vida de Mainumby y acusaron al Estado de atentar contra los Derechos Humanos. Frente a dicha acusación, la oficina de Derechos Humanos de la Cancillería emitió un comunicado de prensa[11] para aclarar las medidas que estaba tomando y los cuidados que se le estaban brindando a la niña.

La situación de esta niña fue aprovechada por organizaciones que promueven la despenalización del aborto en todos los países, y así fue como Amnistía Internacional inició una campaña masiva de manipulación del caso para pedir firmas a fin de que el gobierno de Paraguay permitiera que la niña se le practique un aborto. La presión ejercida se basaba en el supuesto de que la niña corría peligro inminente de muerte y se señalaba al gobierno paraguayo de ser responsables de la posible muerte de Mainumby.

Como consecuencia de este resonante caso en el país, el vicepresidente de la Comisión Nacional para el Estudio de la Reforma del Código Penal convocó para el 19 de Mayo de 2015, una audiencia pública[12] en la sala bicameral del poder legislativo a fin de dar una oportunidad a la sociedad civil para que opine sobre el alcance del artículo 109 del Código Penal, que es el que establece los presupuestos fácticos y jurídicos del delito del aborto y de su causal de justificación. A la misma, asistieron masivamente representantes de distintos sectores. La representación de los grupos defensores del derecho a la vida fue mayoritaria y los argumentos, legales, antropológicos, de derecho internacional, fueron contundentes para dejar en claro que lo que se necesita es erradicar la pobreza, la falta de educación, e imposición de mayores castigos a los culpables de abusos, etc., fundamentado que el aborto no es solución para ninguno de estos problemas, sino que solamente suma un trauma más a la víctima y deja impune al delincuente.

El 21 de Mayo el gobierno de Paraguay lanzó nuevamente un comunicado de prensa[13] invitando a todas las entidades nacionales e internacionales a realizar una visita y disponer de acceso directo a la información.

Obedeciendo a esta invitación, representantes de la organización INTERNATIONAL HUMAN RIGHTS GROUP visitaron Paraguay y mantuvieron reuniones en distintas instancias en donde pudieron comprobar que tanto a la niña Mainumby, a su hija y a la madre Mainumby, se les estaba atendiendo de una forma correcta. Así, afirmaron que “Esta niña de Paraguay está en completo estado de bienestar físico, psíquico y ambiental. Los que la atienden lo están haciendo de manera muy profesional”[14] No obstante, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos interpuso la medida Cautelar.

Mainumby todo el tiempo estuvo muy bien cuidada y contenida en el Hogar Reina Sofía de la Cruz Roja, a cargo de la doctora Dolores Castellano. El 13 de agosto a las 8:30 de la mañana, nació una niña sana, sin ninguna complicación[15]. A la madre de la Mainumby se le concedió una medida alternativa de prisión para poder acompañar a su pequeña hija.

CONCLUSIÓN

El objetivo de CLADEM, la comisión y las demás orgnizaciones internacionales mencionadas, ha sido utilizar este caso particular para crear jurisprudencia en el tema del aborto y abrir la puerta a la modificación de las leyes. En parte su desesperación era porque ya hemos superado el año 2015 y aún no han logrado cumplir a cabalidad las Metas del Milenio.

Las presiones seguirán, porque las Metas del Milenio han sido sustituidas por las Metas de Desarrollo sostenible y ahora hay 15 años más para presionar a los países como Paraguay a modificar incluso su Carta Magna a modo de entrar en la lista de países en los que el aborto es una práctica perfectamente legal.

Las organizaciones que promueven los supuestos derechos sexuales y reproductivos siguen utilizando este caso como emblema para su causa. La prensa anunció[16] que la madre de Mainumby viajará a finales de octubre a Washington para exponer su caso ante la CIDH.

Paraguay es uno de los pocos países que defienden en su Constitución el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural, pero la indiferencia del gobierno para poner en práctica políticas que ataquen de raíz el problema de los embarazos en menores, puede ser su peor enemigo para poder soportar las presiones internacionales en este campo.

 

 

[1] Abogado por la Universidad Nacional de Rosario. Argentina. Delegado del programa Areté, 2015 por Alliance Defending Freedom

[2] Datos del Ministerio de Salud Pública del Paraguay. Declaración disponible en;

http://www.mspbs.gov.py/v3/paraguay-segundo-pais-del-cono-sur-con-mas-embarazos-adolescentes/

[3] Ver contenido del objetivo de desarrollo del milenio N. 5: http://www.un.org/es/millenniumgoals/maternal.shtml

[4] Ver artículo completo: http://www.who.int/reproductivehealth/topics/unsafe_abortion/hrpwork/en/

[5] Ver Constitución Nacional de Paraguay: http://jme.gov.py/transito/leyes/1992.html

[6] Idem

[7] Ver Artículo 1.2 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos (CIDH):

http://www.oas.org/dil/esp/tratados_B-32_Convencion_Americana_sobre_Derechos_Humanos.htm

[8] Idem.

[9] Ver Punto 4. Comunicado 2 del Ministerio de Relaciones Exteriores del Paraguay:

http://www.mre.gov.py/v2/Noticia/2802/comunicado-de-prensa-n-2

[10] Ver solicitud. Párrafo 1. Disponible en: https://www.oas.org/es/cidh/decisiones/pdf/2015/MC178-15-ES.pdf

[11] Idem. Comunicado de prensa: http://www.mre.gov.py/v2/Noticia/2773/comunicado-de-prensa

[12] Honorable Cámara de Diputados del Congreso Nacional Paraguayo. Comunicado de audiencia pública. 18 de Mayo 2015. http://www.diputados.gov.py/ww1/noticia/13200.debatiran_sobre_el_aborto_en_una_audiencia_publica.html

[13] Honorable Cámara de Diputados del Congreso Nacional Paraguayo. Comunicado de audiencia pública: http://www.mre.gov.py/v2/Noticia/2802/comunicado-de-prensa-n-2

[14] Ver entrevista al abogado Gualberto García Jones, director de la organización Grupo Internacional de Derechos Humanos:

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/politica/se-manipulo-el-caso-de-la-nina-de-10-anos-1374543.html

[15] Ver nota periodística que lo testifica: http://www.abc.com.py/nacionales/nina-de-11-anos-dio-a-luz-hoy-1397642.html

[16] Ver comunicado periodístico: http://cnnespanol.cnn.com/2015/11/12/activistas-paraguay-tiene-una-deuda-pendiente-con-victimas-de-abuso-sexual/#0